10 razones para hacer ejercicio

Y una para no hacerlo

Al igual que con la comida y otras actividades que influyen directamente sobre nuestro funcionamiento y calidad de vida, el ejercicio es algo que ya sabemos que “hay que hacer” porque “es bueno para ti”. Pero ¿qué abarca exactamente ese “bueno”?

Decir que algo es “sano” no basta para la mayoría de nosotros. En una época de particularidad, donde todo lo señalamos con el dedo y sabemos explicar y deshojar cada cosa hasta llegar a su núcleo más indivisible, necesitamos hacer lo mismo con todos esos hábitos que de tanta repetición a lo largo de diferentes generaciones, han ido perdiendo su énfasis.

Cuéntame entonces por qué tengo que mover mi tieso esqueleto. 


De acuerdo.
 


Voy a hacerlo como quien te explica el funcionamiento de tu ordenador o de tu móvil, porque a todos nos gustan las cosas resumidas en 10 pasos:
 

1. Fortalece tus músculos y tus huesos. Los beneficios físicos son obvios: te verás mejor y te sentirás mejor. Tendrás más resistencia, más energía y tu autoestima crecerá bastantes centímetros. 

El simple hecho de que puedas modelar tu físico y tener una mayoría de votos en tu estado general de salud es extraordinario.

 
2. Alarga tu vida. Estudio tras estudio no deja de redundar el hecho de que practicar ejercicio con regularidad reduce el riesgo de muerte prematura en un ¡50%!

Y ni hablar de la calidad de esa larga vida que posiblemente vivas, si decides introducir esta bomba vital a tu jornada diaria.
 

3. Reduce el estrés. Las hormonas que se producen en tu cuerpo cada vez que te enfrentas a una situación estresante – que hoy día se da, digamos, casi sin interrupción, oxidando tus células y desgastando enormemente tu organismo.

De hecho, el estrés es una de las causas principales de enfermedad y envejecimiento precoz, codeándose con la mala alimentación y el sedentarismo.

Hacer ejercicio es como pulsar un botón anti-estrés. No tienes que hacer nada más que mover esos músculos. Así que, don’t worry – haz ejercicio – be happy.
 

4. Combate la depresión. ¿Tu serotonina te está fallando? No compres fármacos absurdos que desajustarán tu flora intestinal y te harán salir un tercer ojo.

Mueve las piernas y los brazos. Todo lo que necesitas para vivir una vida saludable ya está dentro de ti.

El ejercicio regula el nivel de serotonina en el cerebro – sustancia imprescindible para tu bienestar físico y mental – y combate tan eficientemente la depresión que supera con creces a cualquier antidepresivo.

Pero no me hagas caso a mí ni a la ciencia. Pruébalo en tu propia piel. No tienes nada que perder. Bueno, sí, el letargo.


5. Regula el nivel de azúcar en la sangre, aumentando la sensibilidad de tus células a la insulina y regulando tu peso.
Esto no significa que te puedes rellenar de todos los bollos y pasteles del inframundo para luego ir a bajarlos caminando.

Pero sí quiere decir que una caminata diaria reduce significativamente el riesgo de desarrollar diabetes del tipo 2, la más común y cuyas cifras van en desorbitante aumento. 

El azúcar es casi omnipresente en nuestra alimentación y el ejercicio es uno de sus peores enemigos.
 

6. Alivia el asma. La respiración regular y acelerada junto a otras técnicas específicas de respiración, reducen significativamente los efectos del asma, disminuyendo la necesidad de utilizar un inhalador.

Tus pulmones te lo agradecerán.
 

7. Protege contra el cáncer. Especialmente, el cáncer de colon –uno de los más populares hoy día–descongestionando el tráfico intestinal y ayudando con la eliminación de toxinas.

El ejercicio también es eficaz contra el cáncer de pecho y próstata, regulando los niveles hormonales.
 

8. Reduce el riesgo de infecciones e inflamación. La inflamación interna es la causa principal de todas las enfermedades.

Más allá de cada variación, todo malestar empieza por una inflamación interior, una célula o grupo de células que están siendo atacadas y no puede defenderse debidamente.

El ejercicio le da un subidón a tu sistema inmune – tu guardaespaldas interior – reduciendo tus inflamaciones y diferentes tipos de infecciones.
 

9. Previene infartos. Hablando de hinchazones, una de las principales causas de padecer un infarto o paro cardíaco es la inflamación arterial, que se ve altamente reducida por el ejercicio regular.

Además, aumenta el colesterol ‘bueno’ (HDL), mejora la circulación y baja la presión sanguínea.
 

10. Te mantiene joven. ¿Quieres aparentar entre 10 y 20 años menos? No te metas en el quirófano; te hagan lo que hagan con un bisturí te saldrá muy caro y no quedará tan bien como el efecto de una caminata dinámica o una sesión de ciclismo regular.

La actividad física regular aumenta tu capacidad aeróbica entre un 15 y un 25%, atrasando tu deterioro físico en al menos 10 años.

Además, el ejercicio aeróbico (de intensidad cardiovascular) fomenta el crecimiento y la renovación celular incluso en personas de edades avanzadas.
 


Hacer ejercicio de manera regular no significa pasarte 3 horas al día en un gimnasio (al menos que quieras y/o puedas); o dejar tu trabajo; o abandonar a tu familia.

Basta con encontrar 30 minutos durante la mayoría de los días en los que puedes practicar cualquier forma de ejercicio que se ajuste a tus circunstancias y metas deseadas: correr, caminar rápido, bicicleta, yoga, etc.

Para hacerlo más asequible, procura adaptar el ejercicio a tu horario y a tus preferencias. 

Prepárate una lista de canciones que te hagan mover el esqueleto o alguna charla motivadora que te anime a moverte. Apúntate a una clase semanal de yoga, pilates o cualquier tipo de ejercicio aeróbico.

Sé creativ@. Hay de sobra para todos los gustos. Tú te conoces mejor que nadie. Haz lo que haga falta para motivarteCada persona es diferente.

Todos hemos utilizado alguna vez (o reiteradamente) nuestras circunstancias o preferencias personales como excusas válidas para no “poder” hacer ejercicio.

Pero cuando algo se convierte en una prioridad, de alguna manera acabas encontrando el tiempo y la manera de realizarlo.

Si no puedes hacer tu sesión de ejercicio durante las mañanas, hazlo durante las tardes. Si no puedes correr durante media hora, corre durante 15 minutos.

Algo es mejor que nada. Sólo tienes un cuerpo y cuando te deje de funcionar, no hay ninguna cantidad de dinero o inteligencia médica que pueda arreglarlo.

No es que no tengas tiempo para hacer ejercicio, sino que, cuando te das cuenta de que ocupa un lugar equivalente a la comida y al descanso en tu salud, no tendrás tiempo de no hacerlo. No es negociable.

Nunca se te ocurriría dejar de comer o de dormir por falta de tiempo. Como mínimo, comerás y dormirás mal, pero algo comes y algo duermes, o no estarías leyendo esto.

Lo mismo sucede con el ejercicio. Sólo que a diferencia de comer y de dormir, no notas su ausencia hasta que ya es tarde para recuperar el tiempo perdido.

Así que, si no estás poniéndote ya las zapatillas es que todavía estás estancad@ en la única razón que te pesa en contra de las 10 anteriores y que podría, aún a estas alturas, detenerte:
 

 la falta de ganas
 

Pero si para asuntos que importan mucho menos encuentras las ganas, ¿por qué tomar tu letargo en consideración precisamente cuando tu vida depende de superarlo? ¿Que no tienes ganas, dices? ¿Y qué?

Las ganas o su ausencia nunca han ganado ninguna batalla, nunca han conseguido nada en la vida de nadie; nunca han amontado más que a un estado de ánimo.

Nunca han cambiado a ninguna persona y nunca, jamás, deberían tomarse en consideración de interponerse entre ti y tus metas – en este caso una de las más altas posibles: tu salud.

Las ganas o su defecto no tienen nada que ver con este asunto.


Entonces, te lo vuelvo a preguntar: ¿te has puesto ya las zapatillas?

PD: Para pequeños mordiscos diarios de vida saludable, síguenos en Facebook y Twitter.




Ayúdanos a difundir el mensaje. Comparte tu verde.

3 Comentarios

  1. Quimitrón |

    A ver… no hagáis caso! Deporte tenéis toooodo el que queréis en la TV. Yo, por ejemplo, me he pasado todo el domingo viendo fútbol, tenis, basket… ¡eso sí que es vida! y no lo que os propone este blog…

    En fin… hacedle caso a vuestras ganas y dejad el deporte para los que quieran sudar y oler mal… A lo mejor sus vidas serán más cortas y de menos calidad peroooo, y lo que creen divertirse?, eh?…eso no cuenta??

    • Dios mío las cosas que se leen sobre este articulo es para no creer. Quimitron yo que tu dejaría que los demás hicieran lo que les de la gana sin necesidad de ponerse en contra de nadie, no crees que tu comentario es un poco malvado, darle motivos a las personas para que no hagan ejercicio ni se cuiden solo puede tener un fundamento, Interés personal. Bien ya seas de los que ni mueven el cul… del sofá o tienes una clínica para obesos y cuantos mas mejor…. piensa lo que dices o lo que escribes, antes….por favor.

  2. Por supuesto. Tenías que ser tú, Quimitrón, el que tuviera la primera palabra.

    No sé, que los lectores comparen mi información con la tuya y que ellos mismos decidan a quién hacerle caso.

    ¿Te parece lo suficientemente democrático? :)